Las fuerzas de seguridad están rastreando 80 kilómetros del río.- Las últimas lluvias caídas sobre Sevilla complican las labores de búsqueda.-Miguel Carcaño Delgado confesó ayer que mató a la joven sevillana y arrojó su cuerpo al agua

Las fuerzas y cuerpos de seguridad han ampliado el dispositivo de búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo hasta la desembocadura del río Guadalquivir en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Las tareas se están desarrollando en un tramo de 80 kilómetros del río, entre Sevilla y la localidad gaditana, que ha sido dividido en siete zonas. En la búsqueda del cadáver de Marta del Castillo, de 17 años y desaparecida hace 22 días, participan agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, incluidos especialistas de los grupos de submarinismo de ambos cuerpos policiales. Son ayudados por helicópteros, embarcaciones y vehículos de ambos cuerpos de seguridad, así como efectivos de la Unidad Militar de Emergencia.

El delegado del Gobierno en Andalucia, Juan José López Garzón, ha asegurado este mediodía que la búsqueda está siendo "muy dura" debido a las condiciones del río Guadalquivir ya que "la poca claridad del agua o las subidas y bajadas de corrientes dificultan las tareas". El delegado del Gobierno ha indicado también que el motivo de que la búsqueda se centre en este sitio concreto del Guadalquivir se debe "a una labor prudente, callada y discreta" de los servicios de investigación.

Las labores de búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo empezaron ayer sábado después de que Miguel Carcaño Delgado, tras pasar varias horas detenido, confesara haber matado a la joven sevillana y arrojado su cuerpo al Guadalquivir.

Principal sospechoso

Desde el inicio del caso, Miguel Carcaño, de 20 años, ha sido una de las personas señaladas por familiares y amigos al ser el último que vio a Marta después de dejarla, según su versión, en casa de la muchacha. Según la familia de Marta del Castillo, el detenido fue pareja de la joven hace un año. Las contradicciones del sospechoso en sus declaraciones iniciales a la Policía sobre qué hizo esa noche, e indicios recabados luego durante las pesquisas realizadas en su entorno, incluidos varios registros en domicilios, hicieron pensar a los agentes que el detenido participó de alguna forma en la desaparición de la joven sevillana.

Miguel Carcaño Delgado ha contado a la policía que la pareja se enzarzó en una discusión y él acabó golpeándole en la cabeza con un cenicero, según fuentes próximas a la investigación. Para deshacerse del cuerpo, Miguel contó supuestamente con la ayuda de uno de sus mejores amigos, Samuel B., de 20 años, que también está detenido. En su caso, la policía le acusa de haber actuado como cómplice al colaborar con el presunto homicida para arrojar el cadáver por un puente peatonal poco transitado que cruza el Guadalquivir. Varias fuentes señalaron que el segundo detenido participó desde la primera noche con la familia y los amigos de Marta en la búsqueda de la joven, por lo que la policía sospecha que ayudó a Miguel y se desplazó después al barrio de la chica para aparentar normalidad.

Samuel B. siguió colaborando en la búsqueda de Marta durante las tres semanas transcurridas desde su desaparición e incluso participó en alguna de las manifestaciones convocadas para recordar a la joven, por lo que sus amigos no podían creer ayer que había fingido desde el principio. "Lo de Samuel es lo más bestia. ¿Cómo ha tenido la cara de acompañarnos con las pancartas y luego en la misa decirnos que no llorásemos porque Marta iba a aparecer viva?", se asombraba ayer Alfredo, un amigo de la víctima.

La familia de Marta del Castillo está indignada y sigue recluida en su casa a la espera de noticias. El portavoz y tío de la joven, Javier Casanueva, leyó por la tarde un comunicado para pedir que "cambie la justicia" porque, en su opinión, "no se debe ser blando con asesinos fríos y calculadores como éstos". El portal de la familia Del Castillo ha amanecido este domingo con fotos de la joven, velas y flores. El portal de la vivienda, en la barriada Tartesos, se encuentra desde hace unos días con protección policial.